Fui contactada para un puesto de Técnico/a de Marketing.
En ningún momento se me comunicaron las condiciones básicas (salario, horario, tipo de contrato); ni en el screening, ni en la entrevista con el gerente. Me dijeron que esos datos solo se daban a la persona elegida.
Días después me llamaron para decir que querían hacerme una oferta, pero nuevamente sin detallar nada y pidiéndome primero mis expectativas salariales. Cuando las di, llegaron las demoras y el silencio.
Un mes después, siguen "muy liados" y ni me han hecho oferta, ni me han descartado oficialmente.
En mi opinión, la falta de transparencia en las condiciones y dejar a una persona esperando una oferta demuestra una falta de respeto hacia el tiempo y la profesionalidad del candidato.
Lo más irónico es que la empresa está en pleno proceso de “rebranding”. Ojalá esta reseña sirva para recordar que el verdadero branding empieza en cómo se gestionan las personas, no en el logotipo o las redes sociales.
PD: Por suerte, esta historia tiene final feliz. Hace dos semanas empecé a trabajar en un lugar donde la transparencia y el respeto sí son la norma.