La primera entrevista fue con una reclutadora poco entusiasta, sin mucho que destacar.
El verdadero problema surgió en la entrevista técnica, donde el entrevistador se mostró prepotente y con aires de superioridad. Para un puesto de Senior Frontend Developer en Angular, no se abordó ninguna pregunta sobre Angular. En cambio, las preguntas fueron muy abstractas, abiertas y centradas en DevOps y testing, sin una única respuesta correcta.
Al finalizar, recibí un correo con la prueba técnica: añadir una funcionalidad a una pequeña aplicación en Angular 13 (versión de hace 4 años). La prueba estaba mal redactada y el código de la aplicación era de baja calidad.
Decidí retirarme del proceso.