La entrevista consistió en varias etapas. Comenzó con preguntas técnicas sobre mi experiencia previa en gestión de proyectos, seguida de un análisis de casos prácticos. También evaluaron mi capacidad para resolver problemas, tomar decisiones bajo presión y coordinar equipos. Además, me pidieron que describiera proyectos anteriores y cómo manejé los desafíos. En la última fase, evaluaron mi ajuste cultural y habilidades interpersonales, con preguntas sobre liderazgo, comunicación y trabajo en equipo. Fue un proceso riguroso y orientado a validar tanto habilidades técnicas como soft skills.